¿Quiénes somos?

Misión

Mejorar las condiciones de habitabilidad y disminuir la vulnerabilidad de las comunidades rurales en México, al facilitar la autogestión sustentable desde los ámbitos sociocultural, productivo, constructivo y territorial-ambiental, preservando y recuperando los saberes tradicionales.

Visión

Las comunidades originarias y rurales de México aumentan su habitabilidad, autogestionan su hábitat y reducen la vulnerabilidad mediante el rescate de los saberes tradicionales relacionados a la organización comunitaria, la ayuda mutua, la toma de decisiones consensuada en Asamblea y la propiedad colectiva del suelo.

Valores

Nuestros valores son:

  • Autogestión
  • Responsabilidad 
  • Solidaridad 
  • Equidad  
  • Respeto

Forma de trabajo

Promovemos la autogestión mediante procesos participativos y formativos a través del mejoramiento de los procesos constructivos y productivos, tomando en cuenta la relación biocultural de las comunidades donde colaboramos.

Nuestra metodología se basa en la Producción y Gestión Social del Hábitat, la cual consta de 6 etapas, que se llevan a cabo a través de la participación colectiva de las comunidades y la formación, tanto técnica como para la autogestión que intenta lograr un proceso emancipatorio. 

La metodología de trabajo se  implementa a través a través de pedagogías constructivistas, como la educación popular y la investigación-acción participativa, con base en el intercambio de conocimientos, no solo entre Cooperación Comunitaria y las poblaciones participantes, sino mediante el fomento de dicha práctica entre las mismas comunidades a través de la recuperación de prácticas de apoyo mutuo.

Etapa I – Diagnóstico integral comunitario

Etapa II  – Diseño participativo

Etapa III  – Planeación 

Etapa IV- Implementación 

Etapa V  – Evaluación

Etapa VI – Uso y Mantenimiento

Dicha metodología contempla el proceso emancipatorio de manera integral a lo largo de los ámbitos Sociocultural, Productivo, Ambiental-Territorial y Constructivo.

Sociocultural

A partir de diagnósticos integrales y comunitarios identificamos las dinámicas sociales y reconocemos las estructuras habitacionales y productivas, al igual que las vulnerabilidades a las que están expuestos en estos ámbitos. Así mismo, analizamos los usos culturales de los espacios, y en general, los saberes tradicionales para revalorar y recuperar las prácticas que permiten el aprovechamiento sustentable de los bienes naturales y el proceso emancipatorio de las poblaciones.

Productivo

Impulsamos actividades que fortalecen a los habitantes, desde su relación con el territorio y contribuyen a la autogestión, la autoproducción y la reciprocidad. 

Identificamos y promovemos las formas productivas y económicas tradicionales, como el tequio y la mano vuelta, basadas en la cooperación mutua.

Ambiental-territorial

Buscamos conocer la relación de los habitantes con su territorio, así como, las amenazas y riesgos a los que están expuestos; con el objetivo de conjuntar los saberes tradicionales y técnicos que permitan construir y producir de manera sustentable, restaurar los ecosistemas y, por lo tanto, reducir la vulnerabilidad de las poblaciones.

Constructivo

Revaloramos y rescatamos las culturas constructivas tradicionales que involucran o usan materiales naturales locales e introducimos tecnologías adaptadas que permiten reforzarlas contra sismos, vientos fuertes, inundaciones y otros riesgos.

El rescate de estas culturas tradicionales, además de evitar la homogeneización de los sistemas constructivos, permite conservar y promover la diversidad cultural y patrimonial de nuestro país. Al utilizar materiales naturales locales en la construcción se reducen los costos energéticos y económicos, así como, las emisiones de CO2. Finalmente, el uso de culturas constructivas tradicionales mejora la habitabilidad, al estar adecuadas al clima y a la cultura y fortalecen la economía local.