Núcleo Agrario de Cacahuatepec

Acapulco, Guerrero

En momentos de desastres socionaturales, la importancia de la respuesta no solo radica en la acción inmediata ante la emergencia, sino también en la comprensión integral de las causas de los daños ante las diversas amenazas. Desde Cooperación Comunitaria, identificamos las amenazas y vulnerabilidades de manera integral y participativa después de desastres socionaturales como el huracán Otis, en Guerrero, para contribuir a la reconstrucción y aumentar la resiliencia de la población.

Con una década de experiencia trabajando con comunidades rurales en la Región Montaña, Cooperación Comunitaria decidió brindar apoyo a las poblaciones del Núcleo Agrario de Cacahuatepec después del huracán Otis en octubre de 2023.

Emergencia temprana

Después del paso devastador del huracán Otis, las comunidades rurales de Cacahuatepec se vieron gravemente afectadas. La pérdida de cultivos, especialmente de maíz, dejó a muchas familias en una situación de mayor vulnerabilidad. Por ello, en la primera etapa de respuesta a la emergencia, la organización donó 30 toneladas de maíz a 17 de las comunidades rurales más afectadas.

Esta primera donación fue posible gracias a la generosidad de organizaciones, fundaciones aliadas, y sociedad civil, quienes de manera solidaria respondieron al llamado de apoyo. Agradecemos a la Coalición Internacional para el Hábitat (HIC-AL), Colectivo Amasijo, Productores de maíz de Milpa Alta, Alejandro González, Juan Medina, Fundación Estafeta, Fomento Social Citibanamex, Fondo Regional de los Pueblos Amuzgos AC, Kurimanzutto y Oxfam, por apoyar en la logística y el transporte del maíz. 

A partir de los diagnósticos integrales participativos para identificar vulnerabilidades y daños junto con las poblaciones, desarrollamos 3 líneas de acción:

Línea 1: Reconstrucción de vivienda tradicional reforzada y derecho a la vivienda adecuada

Diagnóstico:

  • 85% techos volados
    y reparados de manera precaria
  • 45% grietas y desplome
    en muros de adobe, principalmente
    por sismos y huracán
  • 100% humedad 
  • Elevado hacinamiento: viviendas de 1,5 cuartos; 4 personas por cuarto
  • 100% tienen cocinas precarias (lámina sobre horcones) con fogones abiertos

Se piensa comenzar con una vivienda escuela por comunidad, para que la población se familiarice con el modelo constructivo reforzado y con la metodología de trabajo participativa. La vivienda tradicional reforzada significa una disminución de la vulnerabilidad, mientras garantiza adecuación a las costumbres, hábitos y necesidades habitacionales de las familias. 

Las y los participantes han recolectado materiales locales como zacate y tierra para hacer los adobes. Al utilizar estos bienes naturales, se evita la explotación de materiales industrializados y su transporte, lo que disminuye las emisiones de CO2. Además de mejorar la habitabilidad de las comunidades al proporcionar viviendas adecuadas y asequibles, también contribuimos significativamente a la disminución del impacto ambiental y a fortalecer las economías circulares.  

Este esfuerzo conjunto no solo agiliza la recuperación, y revalorización de conocimientos de técnicas tradicionales, sino también de los procesamientos de bienes naturales en materiales de construcción, lo que contribuye a la relación humano-naturaleza desde una visión integral.

Línea 3: Acceso al agua y saneamiento ecológico y sustentable

Diagnóstico:

  • Acceso limitado al agua por sistemas deficientes 
  • Mala calidad del agua de pozos 
  • Mujeres invierten de 4 a 5 horas diarias para acarrear el agua
  • Más del 80% de las personas defecan al aire libre
  • Manejo de Residuos y Saneamiento inexistente

Una importante vulnerabilidad detectada en la zona de Cacahuatepec, que viene de tiempo atrás es la carencia y mala calidad de agua, debida a la interacción de diferentes factores ambientales y humanos: la retirada del lecho del río, que se relaciona también a la extracción desregulada de grava y arena, así como con la deforestación severa; en un contexto de crisis climática. A nivel social, el fenómeno implica una mayor carga de trabajo para mujeres y niñas que  acarrean el agua desde los pozos comunitarios. La mala calidad del agua, se debe a la inexistencia de un sistema de saneamiento tanto para aguas grises como para desechos humanos, permitiendo que estos desechos terminen trasminando a los mantos acuíferos y pozos comunitarios y llegando a los arroyos.

 El uso excesivo de agroquímicos y la inexistencia de un sistema de recolección o autogestión de la basura, son otras causas que concurren a contaminar arroyos y barrancas. Desde CC pensamos que sería indispensable, ante todo, generar sensibilización y concientización sobre la problemática, para poder introducir hábitos de higiene y saneamiento ecológico y sustentable.

Notas periodísticas sobre el proceso: