Informe Anual 2020

¡Gracias por acompañar un año más el trabajo de CC!

Compartimos contigo  nuestro Informe Anual 2020, en el que podrás conocer los logros, experiencias y aprendizajes cosechados durante este año.

PRESENTACIÓN

El 2020 es un año que muchos vamos a recordar como un parteaguas de una normalidad vivida, a punto del colapso, y el repentino enfrentamiento con una nueva realidad, que sin verla, hemos ido construyendo desde hace muchos años. El virus que muchos ven como enemigo, ha sido una consecuencia lógica a la manera excesiva de producir, consumir y desechar sin consciencia alguna de las posibles consecuencias.

El 13 de marzo decidimos suspender un evento público donde presentaríamos los resultados de la Reconstrucción en la que habíamos venido trabajando durante 2 años y medio, después de los desastres ocasionados por los fuertes sismos que azotaron Chiapas y Oaxaca en 2017. No acabábamos de terminar dicha reconstrucción, cuando se presentó un segundo desastre, pero esta vez a escala mundial.

El 16 de marzo dejamos la oficina pensando que regresaríamos en dos meses, pero a finales de mayo, nos dimos cuenta que eso no sucedería, y que, como es ya usual, las consecuencias de la pandemia en las ciudades, se alejaban mucho de aquellas que se estaban presentando en las comunidades rurales, marginadas donde trabajamos.

Los diagnósticos realizados a la distancia, nos permitieron conocer la situación de los diversos grupos en los distintos estados. Así detectamos tres necesidades claras a partir de las cuales comenzamos a trabajar con ellas y ellos. Si bien veníamos ya trabajando sobre todo con el grupo de Chiapas, la soberanía alimentaria, los grupos detectaron como necesidad prioritaria poder nuevamente cultivar de manera responsable, sana y autosuficiente sus alimentos.

La acción autogestiva que hemos venido trabajando con las distintas comunidades, a través de diversas acciones, se convirtió en prioridad ante la necesidad sobrevivir en un mundo que nunca más será el mismo y del cual todavía no alcanzamos a ver los cambios resultado de las múltiples consecuencias de la pandemia. Pero que si somos capaces de leer su mensaje, podremos reconstruir nuestra casa en armonía con la naturaleza para mejorar nuestro hábitat. Comprendiendo que nosotros las y los humanos nos somos los únicos seres vivos, sino que los animales, árboles, plantas y demás seres tienen el mismo derecho que nosotros a la vida.

El COVID 19 llegó para frenar la excesiva productividad a la que hemos ido sumando esfuerzos, a enseñarnos como vivir de otra manera. Y que gracias a los aprendizajes transmitidos por las comunidades, podemos entender que el tiempo no es la meta ni el resultado, sino el proceso en el cual aprendemos, recordamos, reflexionamos y crecemos.

Nos vino a recordar que la calidad es más importante que la cantidad, que el proceso es más importante que el resultado, que la naturaleza es más importante que la economía y que en cada acción diaria podemos elegir hacia donde caminar.

En CC aprovechamos este momento de pausa para generar un espacio de aprendizaje con el equipo, actualmente conformado por 17 mujeres y 12 hombres, el cual ha sido aprovechado para fortalecer nuestra reflexión en torno a los temas de la Reconstrucción y la Producción y gestión social del hábitat, fortalecer nuestros lazos, aprendizajes, y formarnos una visión más crítica ante la situación actual.

Quiero agradecer a las y los integrantes de Cooperación Comunitaria por este año de grandes esfuerzos, de seguir acompañando a las comunidades pese a las difíciles condiciones, por su fortaleza y ser cada vez mejores seres humanos.

A las comunidades, a las y los integrantes del Consejo Asesor, a nuestros aliados, y quienes se solidarizaron en estos momentos de incertidumbre. Esperamos seguir aprendiendo con ustedes.

¡Muchas gracias!