Istmo de Tehuantepec

El proyecto de Reconstrucción Integral y Social del Hábitat en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, parte de una perspectiva integral enfocada en la reconstrucción social del hábitat, que busca disminuir la vulnerabilidad de las comunidades afectadas por los sismos de septiembre de 2017, a través de impulsar y sensibilizar sobre el uso de materiales locales para construir y producir de manera sustentable; dado que el mayor riesgo identificado en la región ha sido en el terreno ambiental.

Los primeros diagnósticos permitieron identificar la necesidad de reconstruir cocinas, comixcales y hornos, para propiciar la reactivación de procesos productivos de las mujeres y la economía local. Esto, mientras se comenzaba la construcción de viviendas nuevas y la reparación, reconstrucción y reforzamiento de las viviendas dañadas. 

Hasta ahora, hemos trabajado en 8 comunidades para construir: 24 viviendas nuevas reforzadas, 20 ya concluidas; 54 viviendas reconstruidas y reforzadas, 44 terminadas; 120 cocinas, 38 concluidas; 173 mesas de comixcal y 27 hornos de pan, todos terminados. Y concluimos el Centro de Artes y Oficios (CAO).

A todas estas construcciones, que recuperan las características y técnicas tradicionales, se les añade tecnología adaptada que propicia su resistencia contra los sismos y vientos fuertes de la región, a partir de la asesoría y supervisión técnica de Cooperación Comunitaria.

A lo largo del proyecto han participado 853 personas directamente, mientras que el impacto total del proyecto ha alcanzado a 3412 habitantes de Ixtepec, Niltepec, Xadani, La Blanca, Chihuitán, Unión Hidalgo, San Francisco del Mar y San Mateo del Mar, región Istmo de Tehuantepec. Además, 133 albañiles aumentaron sus capacidades en técnicas tradicionales de construcción reforzada.

Durante la construcción del CAO se han fortalecido las capacidades constructivas de albañiles en la técnica de bajareque-cerén, que usa varas de los árboles para formar columnas, en lugar de troncos completos como en el bajareque tradicional, lo que contribuye a reducir la deforestación. Los mismos trabajadores han aplicado estos conocimientos en la construcción de cocinas. 

Se trabaja con base en las formas tradicionales de trabajo colectivo y ayuda mutua, a través de actividades que fortalecen la organización comunitaria, como: talleres de diseño participativo, sobre reforzamiento estructural, uso de materiales locales y construcción en general con la población y los albañiles involucrados; además de talleres formativos sobre riesgo por sismos y vientos, derecho a la vivienda adecuada y producción social del hábitat; así como reuniones para intercambiar experiencias.